Horta de l'Eixample

Hábitos generales para una alimentación sana en la oficina

1. Nutrirse principalmente de alimentos locales y de la estación. Suena fácil, pero si lo pensáis, no es tan corriente desde la llegada de las grandes superficies. Además, estaréis protegiendo el medio ambiente.
2. Usar productos integrales, sin refinar o procesar. Hoy en día es muy fácil encontrarlos, y de mucha calidad: pan integral, azúcar morena, arroz integral, pasta integral… son pequeños pasos que mejorarán vuestra salud. (Y quedan deliciosos, las personas que se pasan a lo integral no suelen regresar a lo refinado..¡Aprended a cocinarlos!)
3. Utilizar con predilección, a ser posible, alimentos biológicos. Busca grupos de consumo local, tiendas de reparto a domicilio o tiendas en tu localidad.. cada vez hay más.
4. Comer de forma relajada, sin prisas, respirar. Es mejor comer despacio toda la comida, que hacerlo a toda velocidad y quedarse de larga sobremesa. Prográmate el tiempo necesario. El aire también nos nutre, y masticar tranquilos nos relaja.
5. Mantener una posición adecuada: la espalda recta (porque nadie hace ascensores con bajada en curva ¿verdad? ¡ayuda a tu cuerpo!)
6. Masticar y ensalivar bien los alimentos, al principio contar al menos 10 masticaciones, e ir incrementando hasta llegar a las 20 por bocado… El cambio es muy notable.
7. Beber poco líquido en las comidas, cosa muy fácil si habéis hecho el paso anterior.
 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos de interés. aceptar